“Toma tu cruz y sígueme”
Estas fueron sus palabras según el Evangelio de Mateo y no hay mejor reflexión para hacernos hermanos de nuestra Hermandad.
El próximo día 25 del mes de mayo, nuestra Hermandad celebra el 50 Aniversario de la Fusión de la Hermandad Sacramental de Santiago con la de Penitencia del Redentor Cautivo".
Para celebrar esta importante efeméride se están realizando una serie de actos conmemorativos, entre ellos la presentación del Cartel Conmemorativo, presentado este domingo 21 de mayo; también se va a realizar una Función Solemne de Acción de Gracias el domingo 19 de mayo, coincidiendo con la Santa Misa de Tercer
Domingo de Mes; una Conferencia sobre el Proceso de la Fusión de ambas Hermandades el viernes 7 de junio, segundo día del Triduo Eucarístico; y una Procesión del Corpus de Santiago con recorrido ampliado.
Presentado este domingo 21 de abril tras la Misa de tercer domingo de mes y Procesión Claustra, se trata de una obra pictórica realizada por D. Jesús Medina Cózar, un utrerano residente en Sevilla, que no ha perdido el contacto con su pueblo, tanto por vínculos familiares como cofrades.
Jesús realizó estudios de Historia en la Universidad Hispalense, aunque su actividad laboral es la de militar. Sus primeros pasos en la pintura los dio de la mano de los Rafael Guerrero, padre e hijo, continuando su formación de manera autodidacta. Sus obras tienden al Impresionismo, los juegos de luz y color son una constante en su obra, así como el empleo de colores puros y primarios.
Jesús ya realizó el cartel anunciador de Junio Eucarístico del Consejo de Hermandades y Cofradías del año 2023 y esta vez, vuelve a tender un gran telón de fondo rojo, como los que antaño aparecían tras los Monumentos Eucarísticos y que hace referencia a la Sangre de Cristo.


"ΕΝΩΣΙΣ" HENÓSIS O HÉNOSIS
Vocablo, con el que en la Grecia clásica se usaba para referirse a la unión. Esta palabra, HENÓSIS, es el título de esta obra que servirá de anuncio para la celebración del cincuenta aniversario de la fusión entre la hermandad Sacramental de Santiago el Mayor y la Hermandad de Penitencia del Redentor Cautivo, el Silencio, de utrera.
Sobre el gran fondo rojo, se recorta la figura de un nazareno vestido de negro ruan, fajado con esparto y que entre sus manos sujeta un ostensorio con el Santísimo Sacramento. Con esta imagen el autor quiere representar la fusión que tuvo lugar hace cincuenta años.
En torno a este Nazareno se observan representados cuatro ángeles que representan distintos elementos que hacen referencia a cada una de las hermandes que conforman la actual Hermandad Sacramental del Redentor Cautivo.
Comenzando desde abajo, se observan dos ángeles oferantes, que hacen mención a los orígenes la Hermandad del Cautivo entorno a la adoración nocturna, así como a la Hermandad de Ánimas.
A la derecha del Nazareno, otro ángel sostiene un escapulario, como el que porta la imagen del Redentor, que alude a la Hermandad de Penitencia. Por otro lado, a la izquierda de la imagen protagonista, otro ángel lleva una azucena que recuerda a la Hermandad de la Inmaculada Concepción.
En las esquinas, se encuentran representadas cuatro veneras con la Cruz de Santiago, que nos recuerdan al Santo Peregrino y a la Parroquia de la que es titular.
Rodeando la escena los nombres de las dos Hermandades, la fecha de la efeméride y de Utrera en color ocre, como la fachada del sol de la parroquia.
Por último, destaca el nazareno, que aparece con los ojos cerrados como símbolo de la fe. Otro detalle son las miradas de los ángeles y las cruces de Santiago que apuntan hacia el Ostensorio, remarcando así que el centro de la obra es el Santísimo Sacramento.
La Historia de una Hermandad es el orgullo de sus hermanos y la herencia que pasaremos a los que nos sustituyan. Es algo que debemos cuidar para que no se altere con cuestiones que la alejen de la verdad.
Sobre la fundación y origen de la Hermandad Sacramental de Santiago, no existen datos concretos. Es cierto, como se dice en su grande y postrero protocolo de 1773 (fol. 9), que “nuestro muy Santo Padre Paulo, Papa tercio, movido de espíritu de Dios, viendo el poco fervor y reverencia con que servíamos a tan alto Señor, quiso instituir y de hecho instituyó el año de mil quinientos cuarenta y seis de su Pontificado la presente Hermandad y Cofradía.
Pero también es cierto que en el número tres del citado protocolo (fol. 33 y vt°) se habla de “una huerta de arboleda y legumbres, con su noria y demás pertrechos corrientes, en esta Villa, en el Arrabal Mayor, calle de la Corredera; y se expresa en el asiento que la vendió Isabel Fernández, viuda de Juan Millán, en 21 de Octubre de 1507, al presbítero Pedro Fernández Pacheco, con cargo de un tributo anual de 1.050 maravedíes a las Sacramentales de Santa María y Santiago, por mitad 525 maravedíes a cada una, para el gasto de cera”. Por consiguiente, cabe pensar y no sin razón que en 1.507 ya existían y actuaban las Sacramentales de las dos parroquias utreranas, y que tanto la de Santa María como la de Santiago, aquejadas de una vida mal organizada, lánguida y poco fervorosa, se rehicieran con sendas bulas pontificias, suscritas ambas de mano de Paulo III y fechadas en 1541 la de Santa María y en 1546 la de Santiago.

Parroquia de Santiago El Mayor de Utrera
Es indudable que la existencia de una cofradía determina la necesidad de unas Reglas para su buena marcha y gobierno. Y la Sacramental de Santiago las tuvo con toda seguridad y anteriores al año 1574, porque en el mencionado protocolo (fol. 22 vt°) se alude a un traslado o copia de ellas: “sacóse este traslado en 20 dias del mes de Abril del año 1574”; y un poco más adelante: “el traslado se sacó del libro antiguo que por gracia del Santísimo Sacramento se acertó a leer, con el cual va corregido bien y fielmente, de mano del Ledo. Diego García Posaderos..”
Hacia 1649 y según puede deducirse, estas Reglas desaparecieron, conforme expresa el mentado protocolo (fol. 3): “la cual (Regla), en el año del mal contagio (el citado) que padeció esta Villa, se perdió con otros muchos papeles…” y la Cofradía, sin darse mucha prisa, veinte y dos años después, redactó unas Reglas nuevas (protocolo, fols. 3 al 7), alegando la pérdida referida; y “ahora se han hecho por los hermanos y oficiales los capítulos de la Regla que presento y juro. A vuestra merced pido y suplico mande verla y aprobarla, interponiendo su autoridad y judicial decreto para su validación; y conceder licencia para que se imprima en forma decente con la insignia del Santísimo Sacramento, pido justicia, etc.”
La organización de la Hermandad no brilló con grandes resplandores siglos XVI y XVII. Si hoy la Sacramental es hermandad de legos, en aquellos tiempos formaban también parte de ella los clérigos; y, por cierto, no eran pocos los curas que integraban el clero parroquial.
Mayor ignorancia nos asalta cuando tratamos de averiguar las primeras andaduras de la Hermandad de las Animas Benditas del Purgatorio, de Santiago, puesto que de ella no se conservan papeles y si algunos libros muy avanzados de fecha. Parece fuera de dudas que ya en el siglo XVI se hallaba constituida y tenia vida propia. Pero la primera noticia escrita que tenemos de ella es de 11 de junio de 1679, fecha de la celebración de un cabildo en el que figura unida con la Sacramental. Antes, sin embargo, consta que se celebraban cultos exequiales por los fieles difuntos, muy propios de una cofradía de Ánimas, pero nada más.
Por cuestión de espacio, no nos queda otra, tenemos que reducir y saltar hasta la fusión de la Hermandad Sacramental con la de Penitencia del Redentor Cautivo, hecho que ocurrió el 25 de mayo de 1974 siendo Hermanos Mayores D. Alfredo Naranjo Batmale de la Hermandad del Redentor Cautivo y D. Juan Moreno Caballero de la Hermandad Sacramental, aprobándose las nuevas Reglas el tres de octubre del mismo año.
Cabe ahora hacer una referencia histórica de los comienzos de la Hermandad de Penitencia de Nuestro Padre Jesús Redentor Cautivo.
Tuvo su origen en una noche de Vigilia de Adoración Nocturna, celebrada por el turno de San Francisco Javier, en el correr del mes de abril de 1953.

Esa misma noche decidieron la advocación con que darían culto a María Santísima siendo la misma la de Nuestra Señora de las Lágrimas. A petición del sacerdote D. José Barea Nuñez se designó como titular principal al Santísimo Cristo de Santiago, Patrono de Utrera.
Tras diferentes vicisitudes, entre ellas el fallecimiento del entonces párroco D. Manuel López Doval y el nombramiento de su sucesor en el cargo D. Manuel de Olloqui, se aprobaron las Reglas el 27 de noviembre de 1954 según consta en los expedientes 40584 y 40842 del Palacio Arzobispal.
Debido a la fusión con la Sacramental, la hermandad también obtuvo el título de Pontificia de su Santidad el Papa Pío XII, que ostentaba la Hermandad Sacramental desde el 1 de noviembre de 1954, por encontrarse en Roma en la Ceremonia de la Declaración de la Realeza de la Virgen María D. Juan Moreno Caballero.
Tras la fusión, entre otras cuestiones, hubo que reformar el escudo de la hermandad. Al que se le añadió la Custodia y el símbolo Mariano en 1976, aún cuando no se concluyó hasta el 29 de abril de 1983 incluyéndose en él la Tiara Papal, símbolo del nombramiento de Pontificia.
Por obras de restauración en la Parroquia de Santiago, ésta se cerró al culto el 2 de febrero de 1979, se trasladaron las imágenes el día 9 de febrero a la Parroquia de San José, prolongándose hasta el 19 de junio de 1981 la ubicación de la sede de nuestra hermandad en dicha Parroquia.

Coincidiendo con la primera salida desde la Parroquia de San José, se creó la cuadrilla de hermanos costaleros.
La Casa de Hermandad se inauguró y bendijo por el Sr. Arzobispo Fray Carlos Amigo Vallejo el 9 de junio de 1985, coincidiendo con la celebración de la Festividad del Corpus Christi en nuestra Parroquia.
El 19 de noviembre de 2000 en conmemoración del CCCXXV Aniversario del Patronazgo sobre Utrera del Santísimo Cristo de Santiago se realizaron una serie de actos, entre ellos: Misa Solemne, presidida por el Excmo. Sr. Arzobispo Fray Carlos Amigo Vallejo, , leyendo en la misma el Secretario del Excelentísimo Ayuntamiento, el Acuerdo de Pleno por el que se ratificaba el Nombramiento de Patrono de Utrera del Santísimo Cristo de Santiago, tras la Eucaristía se realizó devota Procesión por las calles de la feligresía.
En mayo de 2002 la Hermandad realizó el I Rastrillo para recaudar fondos para su Bolsa de Caridad, desde entonces se organiza bianualmente.
En el año 2004 se celebró el Cincuenta Aniversario de la Cofradía de Nazarenos con una serie de actos y actividades, entre ellas la edición de un cartel conmemorativo, la edición del Libro “El Silencio del Redentor Cautivo”, la Exposición “Un paseo por la historia de la Hermandad” y la creación de la pagina Web de la Hermandad, clausurándose los actos en la Función Solemne en Honor de Nuestra Señora de las Lágrimas.
En los últimos años, en concreto desde 2005, se tiene especial empeño en realzar la Festividad del Corpus, para lo cual la hermandad pone especial interés en la organización y exorno de las calles para la Procesión Eucarística de la Parroquia de Santiago, tradicionalmente llamada Corpus Chico.
Desde el año 2007 la hermandad está inmersa en un gran proyecto que es la realización de un paso de palio en plata de ley, cuyo proyecto base fue realizado por Sebastián Martinez Zayas y cuya ejecución se está llevando a cabo por Juan Borrero de Orfebrería Triana.

A todos los interesados en hacerse hermanos se les informa que ya tienen a su disposición el nuevo FORMULARIO de solicitud de hermano, que pueden descargarse pinchando en la siguiente imagen:
Esta solicitud cumple con la Ley Orgánica 15/1999, de Protección de Datos de Carácter Personal (LOPD) y con el Reglamento General de Protección de Datos 2016/679 (RGPD).

Esta Hermandad Sacramental y del Redentor Cautivo, sus órganos de gobierno y todos sus miembros, se regirán por las siguientes Reglas que constituyen sus Estatutos, así como por el Reglamento de Régimen Interno que las desarrolle y que resulte aprobado por el Cabildo General a propuesta de la Junta de Gobierno.
En relación a los fines de esta Hermandad, dentro de la doble finalidad primaria que debe inspirar a toda Institución cristiana, consistente en fomentar el amor a Dios y el amor a nuestros Hermanos, y en consonancia con los principios inspirados en el Concilio Vaticano II, de Código de Derecho Canónica, de las Normas Diocesanas y del Magisterio Eclesíastico, esta Hermandad, en cuanto a Asociación Pública de Fieles, asume como fines principales los siguientes:
Son asimismo fines de esta Hermandad, complementarios de los anteriores, los siguientes: